Divulgación científica
Las plantas sienten
más de lo que crees.
No tienen ojos ni nervios, pero perciben la luz, la gravedad, las estaciones y hasta el momento en que un insecto empieza a comerse una hoja —y responden—. Aquí cuento su vida sensible, en lenguaje claro y para todos.
Ciencia de frontera contada en español: una apuesta por el acceso universal al conocimiento
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